Organizaciones del Tercer Sector alertan de una catástrofe social en Oviedo a consecuencia de la pandemia

Exigen a Ayuntamiento y Principado medidas ágiles y efectivas para satisfacer las necesidades básicas de alimentación y vivienda de cientos de familias ovetenses que no pueden esperar más

Cumplidos dos meses desde la declaración del estado de alarma, las organizaciones sociales de Oviedo constatan sobre el terreno la dimensión real del brutal impacto de la crisis sanitaria y que el parón de la actividad económica está condenando a cientos de familias a la exclusión social más severa. De la noche a la mañana estos hogares se han encontrado privados de sus precarios empleos y carecen de los ingresos mínimos para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación y vivienda. Para quienes ya se encontraban en situación de vulnerabilidad antes del estallido de la pandemia, el impacto es aún más grave. Las colas del hambre formadas por decenas de personas ante la puerta de la Cocina Económica así lo demuestran.

La respuesta de las instituciones ante este desastre socio-sanitario hasta el momento está siendo lenta e insuficiente. Las ayudas de emergencia social del Ayuntamiento de Oviedo han sido suspendidas y sustituidas por la ayuda de alimentación Oviedo Contigo, con una dotación escasa y las dos mil solicitudes acumulan un retraso de más de un mes. La dotación económica de las ayudas al pago del alquiler del Principado de Asturias, un millón de euros, apenas alcanzará para 400 de las 110.000 familias que antes del COVID-19 se encontraban en Asturias en riesgo de exclusión habitacional[i], y excluyen además a las personas inmigrantes que se encuentran en proceso de regularización de su residencia en España. Las organizaciones que trabajan en la exclusión residencial más severa denuncian un incremento de las personas sin techo, que han sido expulsadas de sus alojamientos precarios o de sus infraviviendas y duermen en la calle. Son los denominados desahucios invisibles, puesto que al no disponer de contrato de alquiler y encontrarse en situación de indefensión frente a sus caseros no pueden acogerse ni a las ayudas ni a la suspensión de los desahucios decretada por el Gobierno de España.

Sólo gracias a las organizaciones sociales y las redes ciudadanas de solidaridad que han surgido espontáneamente y se han extendido por toda la ciudad han podido muchas familias ovetenses poner al menos un plato de comida caliente en sus mesas o aguantar un mes más en sus habitaciones realquiladas. Y ello a pesar de que estos colectivos, que trabajan a pie de calle y conocen de primera mano las necesidades, han sido ninguneados y excluidos por el Ayuntamiento de Oviedo, que se niega a reconocer la situación de pobreza en la que esta crisis sanitaria está dejando a numerosos habitantes del municipio. Son los órganos locales quienes deben poner en marcha las medidas de ayuda a estos sectores de la población, pues se trata de situaciones que no es posible regularlas con el BOE ni el BOPA, hay que atenderlas desde la cercanía y con el mínimo de burocracias.

Mientras llega la recuperación económica –que se prevé lenta- y se vuelve a generar empleo, organizaciones agrupadas en la Red Oviedo Sostenible exigimos al Ayuntamiento y el Principado que destinen con urgencia los recursos financieros y humanos necesarios para garantizar ya los derechos sociales básicos de las familias ovetenses afectadas por la crisis del COVID-19 y que no pueden esperar más, reestructurando las ayudas de emergencia, agilizando y simplificando los trámites administrativos, incrementando el presupuesto destinado a prestaciones sociales, facilitando el acceso a productos de alimentación de proximidad para activar la agricultura de nuestro entorno rural, y recuperando edificios públicos abandonados para alojar a personas sin techo y hogares que no pueden acceder a una vivienda de alquiler; en definitiva, garantizando que esas familias no van a quedarse atrás. Y demandamos también que se nos permita participar en los procesos de toma de decisiones y en las acciones concretas de ayuda a la población, para poder aprovechar así su conocimiento acumulado de años trabajando a pie de calle por los derechos de las personas vulnerables. Superar esta crisis requerirá el esfuerzo de todos, por eso hacemos un llamamiento al trabajo unitario y coordinado de todos los actores sociales y políticos que haga posible una salida solidaria y coordinada para construir juntos un Oviedo más resiliente y sostenible que antes de la pandemia.


[i] Fuente: Caritas Española, Fundación Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada (FOESSA), Informe sobre exclusión y desarrollo social en Asturias, 2018.

Suscriben esta nota las siguientes organizaciones sociales:

  • Asociación Vecinal Oviedo Redondo
  • Plataforma SOS Viejo Hospital
  • Nuevo Ventanielles Asociación Vecinal
  • Madres por el Clima
  • Imagina un Bulevar
  • Ecoloxistes n’Aición
  • Plataforma por la Salud y Sanidad Pública de Asturias
  • Asociación Luar
  • PAH Oviedo
  • AMPA CEIP San Pedro de los Arcos
  • A. VV. Las Campas
  • Asturias Acoge
  • La Carbayona Proyectos e Iniciativas Sociales
  • Muyeres Pachamama
Cola del Hambre en la Cocina Económica de Oviedo. Fuente: La Nueva España

El Comercio: La Red Oviedo Sostenible critica el retraso en las ayudas a familias con escasos recursos

Aumentan los desahucios invisibles de familias abandonadas por las instituciones y condenadas a vivir en la calle

PAH Oviedo y Asturias Acoge alertan del dramático impacto social de la crisis del COVD19 sobre la población más vulnerable si no se adoptan medidas efectivas e incluyentes

Cumplidos cincuenta días desde la declaración del estado de alarma, las medidas adoptadas por los poderes públicos responsables de la garantía del derecho fundamental a la vivienda siguen siendo insuficientes. Si antes del estallido de la pandemia la situación en Asturias era de emergencia habitacional, con una de cada cuatro familias en riesgo de exclusión residencial, las consecuencias económicas y sociales de la crisis sanitaria auguran un verdadero drama social más profundo aún que la crisis de 2008.

La suspensión de los desahucios decretada por el Gobierno de España no alcanza a proteger a las familias que malviven hacinadas en habitaciones realquiladas, sin contrato de arrendamiento, que han perdido sus menguados ingresos procedentes de empleos precarios, no pueden hacer frente a las presiones de sus caseros, y cuya única alternativa es vivir en la calle. Se incrementan alarmantemente estos denominados desahucios invisibles de familias expulsadas de sus hogares sin procedimiento judicial, a quienes ni el Ayuntamiento de Oviedo ni la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar facilitan un alojamiento siquiera provisional, y que están condenadas a sobrevivir a la intemperie. Una tragedia social y personal agravada aún más por el riesgo sanitario que conlleva.

Las ayudas al alquiler del Gobierno de Asturias, cuyo presupuesto inicial resulta completamente insuficiente al no alcanzar para más de 400 hogares, excluyen a las personas inmigrantes cuya situación en España aún no está regularizada y a aquellas que no disponen de ordenador o de conexión a Internet. El límite de ingresos familiares mensuales se ha situado en 400 €, cuando ése es el coste medio de un alquiler en Asturias. Y los denominados microcréditos para el pago de la renta, después de más de un mes de haber sido anunciados por el Gobierno de España en el Boletín Oficial del Estado, aún no están disponibles.

PAH Oviedo y Asturias Acoge exigen al Ayuntamiento de Oviedo y al Gobierno del Principado, ante la saturación del albergue provisional instalado en la Residencia Juvenil de El Cristo, que amplíen los recursos para facilitar un alojamiento digno y estable a todas las familias que, a pesar de la suspensión de los desahucios, están siendo expulsadas de sus hogares. Resulta además urgente aprobar medidas efectivas que protejan el derecho de todas las personas, sin exclusiones, a disfrutar de una vivienda digna y segura.